Cada día es distinto

Hola! Llevamos ya una semana disfrutando de esta experiencia y parece que fue ayer cuando llegamos. Esta semana hemos hecho muchos juegos, talleres, bailes… pero desde luego nada ha tenido tanto éxito como el «chipi-chipi» y los diferentes aplausos que les hemos enseñado.

Este fin de semana hemos podido hacer un poco de turismo, conocer a la otra comunidad de Propasirii y disfrutar con la visita de Jesús Mari e Itziar, un matrimonio encantador de Bilbao que directa e indirectamente ayudan en Case Ale Sperantie desde los inicios. Bucarest tiene sus rincones con mucho encanto, sobre todo destacan los grandes parques y sus diversas iglesias, tanto ortodoxas como católicas.

La comunidad de Propasirii nos invitó a participar en la eucaristía a la que ellos asisten los domingos, nos acogieron con mucho cariño y pudimos vivir una eucaristía diferente a la que estamos acostumbradas.

Ayer hicimos algo distinto y que los niños nos habían anunciado desde la llegada, ¡fuimos a una piscina con muchos toboganes! y todo gracias a Jesus Mari e Itziar. Fue un día en el que gastamos todas nuestras energías, tragamos mucha agua pero, lo más importante, lo pasamos genial todos juntos. Esperamos poder repetir un día así, en el que aunque acabemos muy cansados no dejamos de sonreir.

Os mandamos muchos besos desde Bucarest!!!

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